Un mensaje de Dios, para el MUNDO ( Neale Donalds Walsch)
«Hijos míos, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, su reino está por venir y su voluntad se hará, así en la tierra como en el cielo. Denle el pan de cada día, y perdonen sus deudas y sus ofensas, exactamente del modo en que ustedes han perdonado a aquellos que los ofenden. Guíen su ser lejos de la tentación y la maldad que ustedes han creado, pues es de ustedes el reino, el poder y la gloria por siempre, amén y amén.
¡Vayan ahora! Cambien el mundo. ¡Vayan ahora! Sean su más elevado ser. Entiendan ahora cuánto necesitan todo comprender. Saben todo lo que necesitan conocer. Son todo cuanto necesitan conocer, nunca fueron menos, simplemente no lo sabían. No lo recordaban, ahora recuerdan. Busquen llevar esta rememoración siempre. Busquen compartirla con todos aquellos cuyas vidas toquen, porque de ustedes es un destino más grande que han imaginado. Han venido a la habitación para aliviarla y curarla. Han llegado al lugar a curar el lugar. No hay ninguna otra razón para estar aquí.
¡Verdad, Alegría y Amor! Verdad es el cuerpo y alegría es la sangre de Dios, quien es amor. Los tres son intercambiables, todos conducen a Dios. El lugar de la unidad es el cielo y estás ahí ahora.»
Interpreto que la intención de Walsch, es transmitir un mensaje de amor y unidad que sea accesible y significativo para todas las personas, sin importar su religión o creencias. Al utilizar la frase «Hijos míos», Walsch busca crear un sentido de conexión y pertenencia entre el lector y lo divino, e inspirar a las personas a buscar una relación más profunda y significativa con lo que es más grande que ellas mismas.🙏🏽